A pesar de que los casinos online y otros sitios de apuestas no están sumados oficialmente al grupo de protesta en la red contra la propuesta estadounidense de recrudecimiento de las leyes antipiratería, si han manifestado su apoyo a todas las páginas que han hecho pública su protesta en Internet.
A este movimiento se han sumado sitios tan populares y notorios como Wikipedia. Esta última el pasado 18 de Enero bloqueó momentáneamente el acceso a toda la información disponible normalmente en sus servidores para emitir un aviso donde declara que se sienten en el deber de apoyar las protestas contra la decisión del gobierno de EE.UU de impedir el acceso libre a la Internet.
A Wikipedia la respaldan más de 10 años recopilando la mayor enciclopedia virtual del mundo a la cual tienes acceso libremente millones de personas en el planeta, y ante esta decisión de Congreso Estadounidense de cambiar la esencia de Internet, han cerrado filas y manifestado su desacuerdo con esta decisión.
Estos proyectos de leyes se conocen como PIPA y SOPA. EL primero de ellos versa sobre la protección a la propiedad intelectual y el segundo acerca de las medidas contra la piratería en Internet.
Estas medidas podría afectar a los casinos y sitios de apuestas en línea al verse reducido el libre acceso a la información en Internet y eventualmente existir la posibilidad de controlar esta información de manera selectiva de igual manera que ocurre con los medios masivos de comunicación.
Es cierto que SOPA y PIPA no afectan directamente a la industria de juegos de azar y apuestas por Internet, pero los expertos temen que la aprobación de tales leyes, demoren o impidan la legalización del juego en línea, luego de haberse reinterpretado la Wire Act estadounidense.
De momento los operadores de los casinos y sitios de apuestas se han mostrado cautelosos en protestar abiertamente contra los proyectos contra la piratería en Internet, pero no han dejado de mostrarse solidarios con aquellos que están viendo su futuro comprometido si tales leyes prosperan. Solo queda por esperar el desenvolvimiento de los acontecimientos y tener la esperanza de que Internet no se convierta en otro lugar más controlado por los políticos.


